Los Crocs se han convertido en un calzado popular por su comodidad, ligereza y practicidad. Sin embargo, aunque parezcan inofensivos, varios podólogos y especialistas en salud podológica advierten que su uso frecuente puede tener consecuencias negativas.
A continuación, exploramos las razones por las que este calzado no es la mejor opción para el uso diario y cómo puede afectar tu salud.
Consuelo engañoso
Los Crocs están diseñados con una suela suave que proporciona una sensación de comodidad inmediata, pero esa misma suavidad genera inestabilidad al caminar. La falta de un soporte firme puede provocar que el pie se desplace hacia adelante, generando una presión excesiva en los dedos y el arco plantar.
Problemas que puede causar el uso frecuente de Crocs

Dolor en el talón y el arco
La falta de apoyo adecuado contribuye al dolor de la fascia plantar, una afección común conocida como fascitis plantar.
Deformidades de los dedos del pie
El movimiento constante en los zapatos puede provocar uñas encarnadas, juanetes y dedos en martillo.
Problemas posturales
La falta de estabilidad afecta la postura, lo que a largo plazo afecta las rodillas, las caderas y la columna.
Mayor riesgo de caídas
La suela resbaladiza y el diseño abierto te exponen a tropiezos y accidentes, especialmente en superficies mojadas.
Mala higiene
Al ser zapatos cerrados y con poca ventilación, los pies sudan más, aumentando el riesgo de hongos y mal olor.
Uso ocasional, no diario