Mi amigo me repetía una y otra vez: “Tienes que seguir adelante”, y cosa imposible, al final me encontré con la manera de sobrellevarlo.
En este momento, comprendamos la profundidad de nuestro vínculo.
El dolor de nuestras vidas me dejó mucho, pero también viví la mayor parte del tiempo con amor y amistad.
Todos juntos finalmente comparamos el dolor que ya tenemos en nuestro interior.
Con esto, las personas que nuestro impulso de seguir adelante están sufriendo igual de profundamente; solo que lo hacen en silencio
Si este es mi caso, estás obligado a consentir que mi dolor se vuelva insoportable.