Cuando tienes ganas de algo dulce pero no quieres pasar horas en la cocina, este postre es perfecto.
Solo necesitas una taza grande, 4 cucharadas de harina, 2 de azúcar, 2 de cacao en polvo, un huevo, 3 cucharadas de leche y 2 de aceite. Mezcla todo bien en la misma taza hasta que no queden grumos.

Si quieres, puedes añadir unos trocitos de chocolate dentro para que se derritan.
Pon la taza en el microondas entre un minuto y medio y dos minutos, según la potencia. Verás cómo sube y se convierte en un pequeño bizcocho.
Déjalo reposar un minuto para no quemarte y listo. Puedes comerlo solo o con un poco de helado.
Es rápido, fácil y quita el antojo en pocos minutos.