El aroma de una casa influye directamente en la sensación de limpieza y bienestar. En lugar de usar productos industriales muy intensos, puedes crear un ambientador natural con ingredientes simples.
Una opción básica y efectiva es combinar agua, cáscaras de limón o naranja y algunas hierbas aromáticas como romero o menta. Coloca todo en una olla con agua y caliéntalo a fuego muy bajo. El vapor perfumará suavemente el ambiente.
Para un uso diario más práctico, puedes hacer un spray. Solo necesitas:
Continúe a la página siguiente.