Introducción
Muchas personas dicen:
“Tengo amigos… pero aun así me siento solo”.
Y esa frase revela algo muy importante.
El problema casi nunca es la cantidad de amigos.
El problema es el tipo de amistad que te rodea.
No todos los amigos cumplen la misma función emocional en tu vida.
De hecho, la psicología social explica que la mayoría de las personas están rodeadas de compañía… pero no de conexión.
Para entenderlo, hay algo que casi nadie hace:
clasificar sus amistades.
Porque no todos los amigos son realmente… amigos.
1. El amigo de momentos (el circunstancial)
Este es el más común.
Es la persona con la que:
-
ríes en reuniones
-
hablas en el trabajo
-
compartes memes
-
sales cuando coincide el horario
Pero si desapareces 3 meses…
no preguntará por ti.
No es mala persona.
Simplemente tu relación depende del contexto, no del vínculo.
👉 Este amigo no está en tu vida… está en tu rutina.
2. El amigo espectador
Este es peligroso porque parece cercano.
Sabe lo que te pasa, escucha tus problemas, pero:
-
nunca te ayuda
-
nunca se involucra
-
nunca se arriesga por ti
Solo observa.
Está presente cuando hablas, pero ausente cuando necesitas.
Es la amistad pasiva.
Te oye…
pero no te sostiene.
3. El amigo drenaje (el que te agota)