Una de las situaciones emocionales más desgastantes no es el rechazo.
Es la incertidumbre.
Personas que un día te hablan con interés, atención y cercanía… y al día siguiente responden distante, seco o incluso desaparecen. No te dicen que no quieren nada contigo, pero tampoco actúan como alguien que sí lo quiere.
Esto no ocurre por casualidad.
En psicología relacional se conoce como atención intermitente. Y es más poderosa de lo que parece.
El cerebro humano se apega más a lo impredecible que a lo estable. Cuando alguien recibe cariño de forma irregular, empieza a buscarlo con más intensidad, porque nunca sabe cuándo volverá.
Por eso esta conducta confunde tanto.
No es falta de tiempo.
No es que “a veces esté ocupado”.
Es un patrón.
¿Por qué alguien actúa así?
1. Le gusta tu atención, no el compromiso
Disfruta hablar contigo, sentirse importante y acompañado, pero no quiere asumir una relación real.
2. No quiere perderte, pero tampoco elegirte