Durante años pensé que el problema era la crema.
Compraba una, luego otra, luego otra más cara.
Al principio la piel se veía mejor… pero a las semanas todo volvía:
-
pequeñas manchas
-
piel opaca
-
líneas alrededor de los ojos
Hasta que una cosmetóloga jubilada me dijo algo que nunca había escuchado:
“La crema no funciona si la piel no está preparada para recibirla.”
Ahí entendí el verdadero problema.
El error que casi todos cometemos
Aplicamos crema sobre piel “limpia”…
pero en realidad la piel no está limpia completamente.
Durante el día la piel acumula:
-
protector solar
-
sudor
-
grasa natural
-
polvo microscópico
-
células muertas
Aunque laves la cara, una capa muy fina permanece.
Esa capa bloquea la absorción.
Entonces la crema queda encima…
y no penetra.
Por eso parece que no hace efecto.
El paso olvidado
No necesitas comprar otra crema.
Necesitas preparar la piel 2 veces por semana.
La señora me enseñó algo muy simple.
Preparación nocturna natural
Necesitas:
-
1 cucharada de avena molida muy fina
-
1 cucharada de leche tibia
Mezcla hasta formar una pasta cremosa.
Cómo usarlo
Por la noche:
-
Lava tu rostro normalmente.
-
Aplica la mezcla suavemente sin frotar fuerte.
-
Déjala actuar 5 minutos.
-
Enjuaga con agua tibia.
-
Luego aplica tu crema habitual.
Nada más.
Qué sucede realmente