Formas de disfrutarlo
No todo el mundo ama el sabor del apio crudo, y eso es normal. Pero hay muchas formas de incorporarlo a la dieta: en sopas, caldos, jugos verdes, licuados con frutas, como parte de ensaladas frescas o incluso salteado con otras verduras. Si buscas un impulso de frescura y nutrición, un batido con apio, pepino y manzana verde es una excelente opción para empezar el día.

Un vegetal para todos los días
El apio no es una moda pasajera ni un “superalimento” nuevo. Es un clásico que ha acompañado la alimentación de muchas culturas por siglos, y su valor para la salud está respaldado por sus propiedades naturales. Consumirlo a diario, en la medida de lo posible, puede marcar una diferencia real en tu bienestar.
Si todavía no lo has hecho parte de tu dieta, quizás es momento de darle una oportunidad. No necesitas cambios radicales: basta con ir incorporando pequeños tallos aquí y allá, en jugos o ensaladas, para comenzar a sentir sus efectos. Tu cuerpo, tu digestión, tu corazón y hasta tu piel te lo agradecerán.
