Ayuda a mejorar la salud de la piel: Las cualidades antibacterianas pueden ser útiles para tratar problemas de la piel como el acné y el eccema.
Alivia las molestias articulares: Los efectos antiinflamatorios pueden ayudar a reducir el dolor asociado con la artritis y los músculos doloridos.
Proporciona alivio de los síntomas del resfriado y la gripe: Puede actuar como una ayuda natural para calmar los dolores de garganta, la tos y otros síntomas del resfriado común y la gripe.
Cómo preparar un remedio de canela y miel: una guía sencilla
Ingredientes:
1 taza de agua
tibia 1 cucharadita de canela en polvo (idealmente canela de Ceilán)
1 cucharada de miel cruda (preferiblemente orgánica)
Instrucciones:
Calienta el agua: Calienta suavemente una taza de agua. Es importante no hervir el agua, ya que las temperaturas muy altas pueden reducir algunas de las enzimas beneficiosas presentes en la miel.
Agrega la canela: Agrega una cucharadita de canela en polvo. Déjalo reposar durante unos minutos para que la canela pueda liberar sus compuestos útiles en el agua.