La forma en que comemos tiene un impacto directo en nuestra salud, bienestar y niveles de energía. El comer de manera consciente o con “atención plena” es una práctica que implica estar completamente presente y enfocado en lo que estamos comiendo, sin distracciones ni prisas. Esta práctica no solo mejora la digestión, sino que también ayuda a disfrutar más de la comida, a tomar decisiones alimenticias más saludables y a evitar el exceso de comida. Aquí te explicamos cómo comer con atención plena puede mejorar tu digestión y aumentar tu energía.
1. Escucha a tu Cuerpo: Comer Cuando Tienes Hambre
Comer con atención plena empieza por aprender a escuchar las señales de hambre de tu cuerpo. A menudo, comemos por costumbre, estrés o aburrimiento, lo que puede llevar a comer en exceso y dificultar la digestión. La clave está en comer cuando realmente tengas hambre y en evitar comer por impulso o para satisfacer una emoción.
Consejo: Antes de comer, pregunta a tu cuerpo si realmente tienes hambre o si solo estás buscando comodidad emocional. Si decides comer, asegúrate de que lo haces porque tu cuerpo lo necesita, no porque te sientas presionado por el tiempo o el ambiente.
2. Mastica Lenta y Cuidadosamente
Uno de los aspectos más importantes de comer con atención plena es masticar bien la comida. Comer rápido puede llevar a una mala digestión y a una sensación de pesadez después de las comidas. Cuando masticas lentamente, tu cuerpo tiene tiempo para producir saliva, que es esencial para la digestión, y para enviar señales al cerebro que indican que ya estás satisfecho.
Consejo: Tómate al menos 20 minutos para comer, mastica cada bocado de 20 a 30 veces antes de tragar. Disfruta de cada sabor y textura. Cuanto más lento mastiques, más probable será que te sientas satisfecho con menos cantidad de comida.
3. Disfruta de los Sabores y Texturas