La regla más importante: proteger los dedos
Nunca uses la mano desnuda hasta el final del corte. Usa siempre el protector de manos que viene con la herramienta o un guante anticorte.
Cuando el trozo de verdura ya es pequeño, no intentes aprovechar “la última lámina”. Ahí ocurren la mayoría de los accidentes. Es mejor perder un centímetro de alimento que cortarse.
El movimiento correcto
No se presiona con fuerza. Se desliza.
Sujeta el alimento con el protector y deslízalo hacia adelante y atrás con movimientos largos y fluidos. Deja que la cuchilla haga el trabajo. Cuanta más presión pongas, menos control tendrás.
Tras pocos movimientos verás caer rodajas perfectas, todas iguales.
Usos prácticos que realmente ahorran tiempo
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Papas para tortilla o gratinado: finas y uniformes, se cocinan más rápido.
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Ensalada de pepino o calabacín: láminas muy finas que absorben mejor los aliños.
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Chips de verduras al horno: boniato, zanahoria o remolacha cortados iguales quedan crujientes por igual.
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Manzana para tartas: capas finas que se ablandan sin deshacerse.
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Col o repollo para ensalada: tiras finas tipo restaurante en segundos.
Una tarea que con cuchillo puede llevar diez minutos, con mandolina toma uno.
Diferentes tipos de corte
Si tu mandolina permite cambiar cuchillas, puedes hacer:
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rodajas lisas
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rodajas onduladas
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tiras finas tipo juliana
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tiras más gruesas para salteados
Esto amplía mucho las posibilidades: zanahoria rallada fina para ensaladas, papas tipo bastón para freír o verduras en tiras iguales para wok.
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