Prevención a tiempo de enfermedades crónicas
La prevención de enfermedades crónicas como la diabetes, la obesidad y las enfermedades del corazón se ha convertido en una de las principales ventajas del ayuno intermitente.
Gracias a la baja en los niveles de grasa y la liberación de distintas proteínas pertenecientes a distintas células del cuerpo, las enfermedades cardiacas y de índole alimenticia se han visto reducidas en gran manera.
Igualmente, en cuento a la diabetes, está demostrado que con la liberación de insulina y otras hormonas se ven controlados los niveles de azúcar en la sangre. Siendo esto provechoso para los pacientes diabéticos con dietas estrictas.

Mayor energía en el día
Al reducir la ingesta diaria, nuestro cuerpo se ve obligado a mejorar la manera de obtener energía de los nutrientes, es decir, aprovechar al máximo cada uno de ellos y evitar que posterior a su ingesta exista un período incontrolable de sedentarismo.
Paz mental y estabilidad emocional
Gracias al ayuno intermitente la producción de ciertos compuestos neuro protectores aumenta, lo que con el paso del tiempo reduce notoriamente el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.