-
Te cuesta conciliar el sueño aunque estés cansado
-
Te despiertas varias veces
-
Sientes cansancio al despertar
-
Piensas demasiado antes de dormir
-
Tu descanso no te recupera
No es debilidad.
Es exceso de estímulos diarios.
Algo simple que ayuda más de lo que crees
Antes de dormir, haz esto durante 5 minutos:
-
Apaga pantallas 20 minutos antes
-
Escribe en un papel todo lo que te preocupa
-
Respira profundo 10 veces lentas
Parece pequeño…
pero le dice al cerebro: “Ya no necesitas pensar ahora”.
Muchos notan que el sueño llega más rápido porque la mente ya no tiene que recordarte nada.
Reflexión
El insomnio no siempre es un enemigo.
A veces es un mensaje.
No te despierta para castigarte…
te despierta porque llevas demasiado tiempo sin escucharte.
El descanso empieza cuando la mente siente que no necesita seguir luchando