Un baño relajante con bicarbonato de sodio puede ser una forma efectiva de reducir la grasa corporal de manera generalizada. Además de ayudar a eliminar toxinas, este baño mejora la circulación y relaja los músculos, lo que contribuye al bienestar general.
Cómo hacerlo:
Llena la bañera con agua tibia.
Agrega 1 taza de bicarbonato de sodio al agua.
Sumérgete durante 20-30 minutos, concentrándote en las áreas problemáticas.
Este baño es perfecto para reducir la retención de líquidos y mejorar la textura de la piel.
2. Exfoliante de Bicarbonato de Sodio para Áreas Localizadas
El bicarbonato de sodio es excelente para exfoliar la piel de las zonas donde se acumula más grasa, como los muslos, el abdomen o la espalda. La exfoliación ayuda a eliminar las células muertas y mejora la absorción de otros ingredientes activos.
Cómo hacerlo:
Mezcla 3 cucharadas de bicarbonato de sodio con 2 cucharadas de aceite de oliva o aceite de coco.
Aplica la mezcla en las áreas problemáticas y masajea suavemente durante 5-10 minutos.
Enjuaga con agua tibia.
Este exfoliante combate la celulitis y mejora la textura de la piel, dejándola suave y renovada.
3. Masaje de Bicarbonato de Sodio y Limón para el Abdomen
El limón tiene propiedades astringentes y, cuando se mezcla con bicarbonato de sodio, ofrece un tratamiento potente para reducir la grasa abdominal y tensar la piel.
Cómo hacerlo:
Exprime el jugo de medio limón y mézclalo con 1 cucharada de bicarbonato de sodio.
Aplica la mezcla sobre el abdomen y masajea en movimientos circulares durante 5-10 minutos.
Deja actuar la mezcla durante unos minutos y enjuaga con agua tibia.
Este tratamiento ayuda a reducir la grasa abdominal, a mejorar la circulación y a darle firmeza a la piel.
4. Máscara de Bicarbonato y Aceite de Coco para la Espalda