El bicarbonato de sodio es una herramienta natural y económica que puede ayudar a reducir la grasa localizada en diversas zonas del cuerpo. Sin embargo, es importante recordar que no existen soluciones mágicas. Para obtener los mejores resultados, combina estos tratamientos con una alimentación saludable, ejercicio regular y una hidratación adecuada. Siempre consulta con un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento nuevo, especialmente si tienes condiciones preexistentes.