Silencia notificaciones
Especialmente por la noche.
Aleja el móvil
Si puedes, fuera de la habitación.
Reduce pantallas antes de dormir
Ayuda a preparar el cuerpo.
Oscurece el dormitorio
Menos estímulos visuales.
Ventila la habitación
Mejor ambiente para descansar.
Pequeños hábitos que pueden ayudar
- Mantener horarios regulares
- Leer antes de dormir
- Tomar una bebida caliente como Infusión de canela
- Crear una rutina tranquila
Conclusión
A veces el descanso no falla por falta de horas, sino por pequeños estímulos que pasan desapercibidos. Revisar tu entorno nocturno puede ayudarte a mejorar la calidad de tu sueño y sentir más energía al despertar.