Conclusión
Elegir una uña parece un juego, pero detrás de esa elección hay emociones, experiencias y rasgos de personalidad reales. Ninguna opción es mejor que otra. Cada una representa una forma distinta —y válida— de ser mujer.
Si te sentiste identificada, no es casualidad. Y si dudaste entre dos opciones, también dice mucho de ti.
Ahora la pregunta final es simple:
👉 ¿Cuál elegiste tú?