Durante los últimos 50 años, he buscado de manera incesante la forma de optimizar la salud y el bienestar para prevenir enfermedades. Cada año estoy un paso más cerca de la verdad. No obstante, esta vez estoy convencido de que, por fin, descubrí la esencia misma de la verdad, lo que ayudará a casi cualquier persona a recuperarse de todo tipo de enfermedad física.
Descubrí algo revolucionario que podría transformar la salud global: el poder de la energía celular. No se trata de una simple tendencia de salud, es la clave para liberar el potencial innato del cuerpo para curarse a sí mismo, mientras alcanza una vitalidad duradera.
La crisis de salud de la que nadie habla
Casi todos los que leen esto solo producen alrededor de un tercio de la energía que necesitan para revertir las enfermedades y darle a su cuerpo la energía que necesita para regenerar y reparar las células dañadas. Casi todos nos encontramos en un círculo vicioso en el que nuestras bacterias intestinales son las que pagan los platos rotos.
Un dato sorprendente: un análisis de sangre nos muestra que más del 99 % de nosotros tenemos resistencia a la insulina y, como resultado, vivimos sin saberlo con problemas de energía celular. Esta epidemia silenciosa explica porqué millones de personas luchan con problemas de salud crónicos y se sienten atrapadas en un ciclo de tratamientos que nunca resuelven el problema subyacente. Sin embargo, le tengo una buena noticia, existe una solución, y está en sus células.