Este truco casero cambió mi sonrisa.

No es un resultado inmediato.
Los cambios suelen notarse después de varios días de constancia.

No da un blanco artificial ni daña el esmalte porque no es abrasivo, a diferencia de algunos remedios agresivos como bicarbonato usado a diario.

Es simplemente ayudar a la boca a eliminar lo que el cepillo no siempre alcanza.


La idea clave

A veces la sonrisa no necesita productos fuertes, sino retirar la capa invisible que la apaga.

Un hábito pequeño, de pocos minutos, puede mejorar el aspecto de los dientes poco a poco.

Y muchas personas descubren que no era el color del diente el problema…
era lo que se había acumulado encima durante años.

Leave a Comment