Tratamiento
Al ser una infección viral, no existe un medicamento que elimine directamente la infección, por lo que el manejo se centra en aliviar las molestias y apoyar al cuerpo durante la recuperación.Las medidas más recomendadas son:
– Reposo suficiente, especialmente en los primeros días.
– Mantener una buena hidratación.
– Consumir alimentos suaves y fáciles de digerir.
– Utilizar analgésicos o antipiréticos de venta libre para la fiebre y el dolor.
– Evitar actividades intensas, levantar peso o practicar deportes de contacto durante varias semanas, especialmente si hay riesgo de lesión en el bazo.
– La mayoría de las personas mejora en 2 a 4 semanas, aunque la fatiga puede extenderse un poco más.
Cuidados y prevención
Como no existe una vacuna contra el virus, la prevención se basa en prácticas simples:
– No compartir utensilios ni objetos personales que entren en contacto con la boca.
– Lavarse las manos con frecuencia.
– Evitar el contacto cercano con personas que presenten síntomas.
– Descansar bien y cuidar el sistema inmunológico durante épocas de estrés, ya que facilita la aparición de infecciones.
Este virus es más frecuente de lo que muchos puedan imaginar, y aunque no suele ser una infección peligrosa, puede causar un cansancio considerable y limitar la actividad diaria.Es por esto que identificarla a tiempo ayuda a evitar complicaciones, como el esfuerzo excesivo durante el periodo de inflamación, específicamente cuando se trata del bazo, y permite tomar decisiones responsables para prevenir contagios en el entorno.