- Alteración en la percepción del dolor: el cerebro y el sistema nervioso central interpretan los estímulos de manera exagerada.
- Desequilibrios químicos: bajos niveles de serotonina, dopamina y otras sustancias pueden influir.
- Factores genéticos: mayor riesgo si hay familiares con fibromialgia u otras enfermedades crónicas.
- Estrés postraumático o emocional: accidentes, pérdidas, abusos o estrés prolongado pueden desencadenarla.
- Trastornos del sueño: insomnio crónico o sueño no profundo contribuyen al agravamiento.
¿Tiene cura la fibromialgia?
No existe una cura definitiva, pero sí hay formas efectivas de manejarla, reducir los síntomas y mejorar la calidad