½ taza de vinagre blanco destilado
2 cucharadas de bicarbonato de sodio
Tu detergente habitual (líquido o en polvo)
Agua tibia
(Opcional) 5 gotas de aceite esencial de lavanda o limón para dar un aroma fresco
Procedimiento paso a paso
Preparar la mezcla base:
En un recipiente, mezclá el vinagre blanco con el bicarbonato de sodio. Esperá unos segundos a que termine de burbujear.
Esta reacción libera dióxido de carbono, lo que ayuda a remover la suciedad incrustada en las fibras.
Agregar al lavado:
Si usás lavarropas, colocá la mezcla directamente en el compartimiento del suavizante o en el tambor, junto con la ropa.
Si lavás a mano, disolvé la mezcla en un balde con agua tibia y dejá las prendas en remojo durante 20 a 30 minutos antes de enjuagar.
Lavar como de costumbre:
Añadí tu detergente habitual y realizá el lavado normal.
El vinagre y el bicarbonato potenciarán su acción limpiadora, eliminando los residuos acumulados y suavizando las telas.
Secar al aire:
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Siempre que sea posible, colgá la ropa al sol. La luz solar ayuda a eliminar bacterias y potencia la blancura natural de las prendas claras.
Consejos adicionales
Evita usar vinagre en prendas de seda, lana o tejidos muy delicados, ya que podría afectar su textura.
No combines vinagre y cloro, ya que esta mezcla libera vapores tóxicos.
Repetí este truco una vez al mes para mantener el lavarropas libre de residuos y prolongar su vida útil.
Si querés que la ropa blanca recupere su brillo original, agregá una cucharada extra de bicarbonato al lavado.
Para ropa con olor a humedad, dejá las prendas en remojo con vinagre puro durante 15 minutos antes de enjuagar.
Gracias a este sencillo truco, tu ropa no solo quedará limpia y suave, sino que además lucirá como nueva por más tiempo, con colores más vivos y sin residuos de jabón. Un método natural, económico y eficaz que puede transformar la forma en que lavás tu ropa desde hoy mismo.