- Caminar unos minutos
- Respirar profundo
- Beber agua
- Alejarte de la pantalla
- Estirarte
- Tomar una infusión como Infusión de jengibre
Si sí tienes hambre
Elige opciones simples:
- Yogur natural
- Plátano
- Avena
- Frutos secos
Conclusión
No todo impulso por comer es hambre. A veces es tu cerebro pidiendo una pausa, un respiro o un cambio de ritmo. Aprender a reconocer esa diferencia puede ayudarte a relacionarte mejor con la comida y con tus momentos de descanso.