Porque confunden:
interacción social con apoyo emocional.
Puedes hablar con 30 personas al día
y no tener a nadie a quien contarle lo que realmente te preocupa.
La mente humana no necesita multitud.
Necesita seguridad emocional.
Un solo amigo real vale más que diez contactos activos.
Conclusión
Quizá no te faltan amigos.
Tal vez lo que te falta…
es identificar quién realmente lo es.
Cuando lo entiendes, ocurre algo curioso:
Dejas de perseguir gente
y empiezas a cuidar a las personas correctas.
Porque la amistad verdadera no se mide por:
mensajes diarios,
likes
o salidas frecuentes.
Se mide por algo mucho más simple:
quién permanece cuando tu vida no es divertida.