- 10 minutos de caminata
- una comida casera
- una pausa real
- una infusión tranquila como Infusión de jengibre
Conclusión
No necesitas una rutina perfecta para sentirte mejor. Necesitas una que puedas repetir, ajustar y sostener en el tiempo. Porque muchas veces el cambio real no viene de hacer mucho una vez, sino de hacer algo simple muchas veces.