Pensaron que este perro estaba de luto por su dueño hasta… Ver mas

Quienes han estado cerca de este perro aseguran que no se aparta de la tumba. Incluso en días de lluvia o bajo el sol, lo encuentran allí, como si esa tierra fuera ahora su nuevo hogar. Algunos le llevan agua o comida, pero lo único que parece reconfortarlo es permanecer acostado sobre la tumba, guardando en silencio la memoria de su compañero humano.

 

No es raro que los animales desarrollen este tipo de conductas tras la muerte de sus dueños. Los expertos explican que ellos perciben el cambio, notan la ausencia y reaccionan con tristeza. Algunos dejan de comer, otros buscan incansablemente por la casa, y en casos tan emotivos como este, permanecen junto al lugar donde sienten que aún está su ser querido. Es su manera de despedirse, o quizá de no aceptar la despedida.

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