También es importante cuidar lo que comes por la noche. Una cena muy pesada o muy tarde puede hacer que el cuerpo siga trabajando cuando debería estar descansando. Lo mejor es algo ligero y fácil de digerir.
Si llevas mucho tiempo en la cama sin dormirte, no te obligues. Levántate unos minutos, ve a otra habitación con luz suave y haz algo tranquilo. Cuando vuelvas a tener sueño, regresa a la cama.
Dormir bien cada día no siempre es posible, pero con pequeños hábitos puedes mejorar poco a poco tu descanso.