¿Qué pasa después de 30 días de duchas frías?

Ayuda para bajar de peso
La exposición al frío activa la grasa parda, un tipo específico de grasa corporal que produce calor para mantener la temperatura corporal, acelerando así el metabolismo. Un estudio demostró que permanecer en agua a 20 °C durante una hora aumentó la tasa metabólica en casi un 100 %, y en agua a 13,9 °C, hasta en un 350 %. Esto puede conducir a una mayor pérdida de grasa.

Mejora de la resistencia
La terapia de frío también puede aumentar la capacidad de resistencia al estimular la biogénesis mitocondrial, es decir, aumentar la cantidad de mitocondrias en las células. Un estudio demostró que la exposición a agua a 10 °C durante 15 minutos, tres veces por semana, durante cuatro semanas, aumentó la biogénesis mitocondrial en los músculos de los corredores. Otro estudio descubrió que la exposición al agua fría después del ejercicio de alta intensidad aumentó la expresión del gen PGC-1alfa, responsable de la producción de mitocondrias en los músculos.

ver continúa en la página siguiente

Cómo empezar la terapia de frío
Es importante progresar lentamente con la exposición al frío. Empieza con duchas ligeramente frías y reduce gradualmente la temperatura. También puedes empezar con duchas alternadas de agua caliente y fría, conocidas como terapia de contraste, que ofrecen los beneficios de la exposición regular al frío y pueden facilitar la recuperación después del entrenamiento.

Otro método es usar una sauna en combinación con una ducha fría o un baño de hielo. La alternancia de calor y frío provoca que los vasos sanguíneos se abran y cierren rápidamente, creando un bombeo que ayuda a reducir la inflamación y a mejorar el suministro de nutrientes a los músculos. Concéntrate en la respiración e intenta calmar el cuerpo, como en la meditación, para tolerar mejor el frío.

Leave a Comment