No.
Cada persona tiene necesidades diferentes.
Lo que funciona para unos no necesariamente funciona para otros.
Por eso, cualquier cambio importante en la alimentación debe hacerse con información adecuada y, si es necesario, con acompañamiento profesional.
Conclusión
La dieta carnívora es un enfoque alimentario que genera mucho debate.
Puede ofrecer ciertos beneficios a corto plazo para algunas personas, especialmente al reducir ultraprocesados y azúcares, pero también presenta limitaciones y posibles riesgos.
La clave está en encontrar un patrón alimentario sostenible, equilibrado y adaptado a las necesidades individuales, en lugar de buscar soluciones extremas o universales.