Nuestros pies son los encargados de llevarnos a todos lados, pero muchas veces los olvidamos hasta que nos duelen o lucen un poco deshidratados. Cuidar bien de los pies no solo mejora su apariencia, sino que también los mantiene cómodos y saludables. Ya sea para prepararte para la temporada de sandalias o simplemente para consentir tus pies después de un largo día, aquí te dejo algunos secretos de cuidado para que pongas tu mejor pie adelante.
1. Exfolia Regularmente
La piel muerta se acumula fácilmente en nuestros pies, lo que puede hacer que se vean rugosos y secos. La exfoliación elimina estas células muertas y hace que la piel se sienta más suave.
Receta para un Exfoliante Casero:
Mezcla 1 taza de azúcar con 2 cucharadas de aceite de oliva para crear un exfoliante natural. Puedes añadir unas gotas de aceite esencial como lavanda o menta para darle un toque relajante.
Frota suavemente el exfoliante en tus pies, especialmente en los talones y las plantas, con movimientos circulares.
Enjuaga con agua tibia y tus pies sentirán una gran diferencia en su suavidad.
Exfoliarte una o dos veces por semana dejará tus pies con un aspecto pulido y ayudará a prevenir las grietas, especialmente en los talones.
2. Hidrata y Nutre
La piel seca es un problema común en los pies, pero con la rutina adecuada de hidratación, tus pies pueden mantenerse suaves y bien cuidados. Para una hidratación intensa, aplica una crema espesa o aceites naturales antes de acostarte.
Tratamiento Intensivo de Hidratación para la Noche:
Aplica una capa generosa de aceite de coco, manteca de karité o una crema hidratante espesa sobre tus pies.
Coloca unos calcetines de algodón para mantener la hidratación durante la noche. Deja que la crema se absorba mientras duermes y por la mañana notarás que tus pies están suaves y renovados.
El aceite de coco es excelente porque no solo hidrata, sino que también tiene propiedades anti-bacterianas que ayudan a mantener la salud de la piel.
3. Remoja tus Pies