Pérdida temporal de la visión
Una disminución repentina de la visión, aunque sea breve, no es normal y debe tomarse con seriedad.
Alteraciones en el color del ojo
La coloración amarillenta en la parte blanca del ojo o la aparición de nuevas manchas en el iris pueden reflejar cambios internos del organismo.
Picazón, ardor o sensación de cuerpo extraño
Estas molestias suelen estar relacionadas con ojo reseco, alergias o una producción inadecuada de la glándula lagrimar.
Párpados inflamados o bolsas frecuentes
La hinchazón constante puede deberse a retención de líquidos, cansancio o reacciones alérgicas.
Coloración amarilla o verdosa en los ojos
Este tipo de cambio no debe considerarse solo estético, ya que puede estar vinculado a problemas internos.
Visión doble o dificultad para enfocar
Tener problemas para mantener la vista enfocada o ver imágenes duplicadas puede estar relacionado con fatiga visual o alteraciones neurológicas o musculares.
Espasmos involuntarios en los párpados
Aunque suelen asociarse al estrés o al cansancio, cuando son recurrentes pueden indicar otros desequilibrios.