Otro error común:
medirse solo una vez.
La presión cambia según el estrés, el café, la sal, la falta de sueño e incluso la hora del día. Una sola medición no muestra la realidad.
Los especialistas recomiendan algo muy simple:
medirla 3 días seguidos, siempre a la misma hora y en reposo.
Ahí aparece el valor verdadero.
Lo más importante:
la presión alta no comienza a los 60 años.
Hoy aparece desde los 30… incluso antes, por el sedentarismo, la sal y el estrés constante.
La buena noticia es que en fases tempranas puede corregirse sin medicamentos.
Ayuda mucho:
caminar 30 minutos diarios
reducir sal en la cena
dormir mejor
beber más agua
No esperes a sentirte mal para revisarla.
Cuando da síntomas… normalmente ya lleva años presente.