Durante el día estás distraído: trabajo, teléfono, conversaciones, ruido.
Pero cuando llega la noche, desaparecen los estímulos externos y tu cerebro entra en lo que se llama modo de procesamiento emocional. Es el momento donde intenta resolver lo que no has podido gestionar durante el día.
El problema es que el estrés crónico mantiene activo tu sistema nervioso como si todavía estuvieras en peligro.
Tu cuerpo está en la cama…
pero tu mente sigue en “modo supervivencia”.
Por eso:
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te cuesta dormir
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te despiertas varias veces
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sientes ansiedad sin razón
No es debilidad.
Es un cerebro sobrecargado.
Tu mente no te está atacando…
te está mostrando que necesitas descanso mental, no solo físico.