Una técnica específica de mindfulness es centrarse en los pensamientos, pero con un enfoque diferente. En lugar de identificarte con ellos, observa cómo surgen y se van, como si estuvieras viendo nubes en el cielo. Si un pensamiento te molesta, simplemente obsérvalo y deja que se desvanezca sin aferrarte a él. Esta práctica es útil para aquellos que tienden a quedarse pensando en preocupaciones antes de dormir, pues te permite ver los pensamientos como algo transitorio y no como una carga.
Conclusión
El mindfulness es una herramienta poderosa para mejorar la calidad del sueño y promover el bienestar mental. Integrar estas técnicas antes de dormir puede ayudarte a relajarte, reducir el estrés y lograr un descanso más profundo y reparador. No se trata de eliminar los pensamientos o las emociones, sino de aprender a convivir con ellos de manera tranquila y consciente. Si practicas estas técnicas con regularidad, notarás mejoras no solo en tu sueño, sino también en tu bienestar general.