Signos de deficiencia de proteínas:
Los signos de deficiencia de proteínas pueden ser sutiles y progresar gradualmente, pero pueden volverse más graves si no se tratan. Algunos de los signos más comunes incluyen:
Fatiga y debilidad: La proteína es esencial para la producción de energía y una deficiencia puede provocar fatiga crónica, debilidad muscular y falta de energía.
Pérdida muscular: la proteína es esencial para desarrollar y reparar los músculos. La deficiencia puede provocar pérdida de masa muscular, atrofia muscular y dificultad para realizar actividades físicas.
Crecimiento lento o estancado: En niños y adolescentes, la deficiencia de proteínas puede perjudicar el crecimiento y el desarrollo normales.