Sentirse triste de vez en cuando es algo normal. Todos pasamos por momentos difíciles, problemas en el trabajo, discusiones o malas noticias. Esa tristeza suele durar unos días y poco a poco desaparece.
La depresión es diferente. No es solo estar triste. Es sentir un peso constante que no se va. Cosas que antes te gustaban dejan de tener interés. Actividades simples como salir a caminar o ver a amigos se vuelven muy difíciles.

También pueden aparecer cambios en el sueño. Algunas personas duermen mucho más de lo normal y otras casi no pueden dormir. Lo mismo pasa con el apetito: comer demasiado o perder totalmente las ganas de comer.
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