Hay algo muy frustrante que muchas personas viven a diario:
llega la noche, el cuerpo está agotado, los ojos pesan… pero la mente no se apaga.
Te acuestas pensando que caerás dormido en minutos.
Cierras los ojos.
Y entonces empieza.
Recuerdos, preocupaciones, conversaciones imaginarias, cosas que pasaron hace años…
Tu cerebro decide pensar en todo justo cuando quieres descansar.
No es casualidad.
El problema no es el sueño… es la “mente activa”
El cuerpo sabe dormir.
Dormir es natural.
Lo que no es natural es vivir todo el día bajo tensión mental constante.
Durante el día te mantienes ocupado:
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trabajo
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redes sociales
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mensajes
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ruido
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preocupaciones
Tu cerebro no tiene tiempo de procesar emociones.
Entonces guarda todo.