La mayoría de las personas solo mide su presión cuando va al médico.
El resultado aparece, el doctor dice “está normal”… y uno se queda tranquilo durante años.
Pero hay un detalle que casi nadie conoce:
La hipertensión no empieza cuando la presión está muy alta.
Empieza mucho antes.
Durante mucho tiempo se consideró que 120/80 (12/8) era perfecto.
Hoy se sabe que para muchas personas ese número puede ser el inicio del problema, no el final.
La presión arterial no es fija.
Cambia lentamente durante años sin producir síntomas.
Por eso la llaman el asesino silencioso.
Puedes tener presión elevada y:
• no sentir dolor
• no marearte
• no tener ningún signo visible
Y aun así, los vasos sanguíneos se van endureciendo poco a poco.
El primer lugar donde se nota no es el corazón.
Es el cansancio.
Muchas personas comienzan a sentir:
• fatiga sin razón
• sueño durante el día
• dolor de cabeza por la mañana
• zumbido en los oídos
• manos o pies fríos
Y nunca lo relacionan con la presión.