Cuando aparece el dolor, muchas personas reaccionan rápido: hielo o calor. Pero lo que pocos saben es que usar el método equivocado puede empeorar la situación en lugar de ayudar.
¿La clave? Saber cuándo usar cada uno.
🧊 Cuándo usar FRÍO (y por qué funciona)
El frío es ideal en las primeras etapas de una lesión. Su función principal es reducir la inflamación y adormecer el dolor.
👉 Úsalo cuando tengas:
- Golpes recientes
- Esguinces o torceduras
- Hinchazón
- Dolor agudo
💡 Tip: Aplícalo durante 10–15 minutos, nunca directamente sobre la piel (usa una tela).
🔥 Cuándo usar CALOR (y por qué ayuda)
El calor actúa de forma diferente: relaja los músculos y mejora la circulación.
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