El estrógeno es una de las hormonas más importantes en el cuerpo femenino. Influye en la piel, el ciclo menstrual, la densidad ósea, el estado de ánimo y la energía general. Con el paso del tiempo —especialmente durante periodos de estrés, después de los 30 o en la perimenopausia— su equilibrio puede verse alterado.
La buena noticia es que la alimentación juega un papel clave en apoyar un balance hormonal saludable.
¿Qué significa “alimentos ricos en estrógeno”?
No se trata de alimentos que “inyecten” estrógeno al cuerpo, sino de aquellos que contienen fitoestrógenos, compuestos vegetales que pueden imitar o modular suavemente la acción del estrógeno natural.
Estos compuestos ayudan al cuerpo a:
Mantener un equilibrio hormonal más estable
Apoyar la salud de la piel
Contribuir a ciclos más regulares
Acompañar el envejecimiento de forma más armónica
Alimentos que pueden apoyar el equilibrio hormonal
Algunos ejemplos comunes incluyen:
Semillas (como lino o sésamo)