Mientras duermes, el cuerpo descansa, pero el cerebro sigue procesando parte del entorno.
Si hay estímulos constantes, puede costar más entrar en un descanso profundo.
La calidad del sueño depende en parte de procesos regulados por la Melatonina y del ambiente donde duermes.
Señales de que tu entorno puede estar afectando tu descanso
1. Te despiertas varias veces sin motivo
A veces el cuerpo reacciona a estímulos que no recuerdas.
2. Duermes muchas horas, pero te levantas cansado
No siempre es falta de sueño, a veces es mala calidad.
3. Necesitas mucho tiempo para dormirte
El entorno puede influir más de lo que imaginas.
4. Te sientes más irritable o con menos concentración
El descanso influye directamente en el día siguiente.
Fuentes comunes de este “ruido invisible”
El móvil cerca de la cama
Notificaciones, luz y estímulo mental.
Pantallas encendidas
Televisión o tablet antes de dormir.
Luz ambiental
Pequeñas luces también cuentan.
Ambiente cargado
Poca ventilación o temperatura incómoda.
Cómo reducirlo