« En diez días, pasé de una supuesta diabetes a un cáncer de páncreas inoperable ». Los signos que hay que detectar antes de que sea demasiado tarde.

  • pérdida de apetito y adelgazamiento;

  • ictericia (coloración amarilla): si el tumor se localiza en la cabeza del páncreas, bloquea la evacuación de la bilis del hígado hacia el intestino al comprimir el conducto colédoco. La persona presenta coloración amarilla de la piel y de los ojos, heces claras, orina oscura y, en ocasiones, picazón en todo el cuerpo;

  • dolores abdominales intensos: especialmente si el tumor se sitúa en la cola del páncreas. Estos dolores se irradian hacia la espalda y por debajo de las costillas del lado izquierdo.

Causas del cáncer de páncreas
Hasta la fecha, las causas del cáncer de páncreas no han sido claramente determinadas. Sin embargo, se han identificado varios factores de riesgo:

  • el tabaquismo: según la Fundación para la Investigación sobre el Cáncer (ARC), fumar triplica el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas y está implicado en el 30 % de los casos observados a nivel mundial;

  • una alimentación y un peso desequilibrados (sobrepeso, obesidad): una dieta demasiado rica en grasas saturadas y proteínas animales, y pobre en fibra, favorece el sobrepeso y el cáncer de páncreas. Este riesgo aumenta aún más si se suma el sedentarismo;

  • el alcoholismo: el consumo elevado y regular de alcohol multiplica el riesgo de pancreatitis crónica (inflamación crónica del páncreas);

  • ciertas patologías: la diabetes de tipo 2, según la ARC, duplica el riesgo de cáncer de páncreas. La fibrosis quística también incrementa este riesgo;

  • los factores genéticos: siempre según la Fundación para la Investigación sobre el Cáncer, el factor genético está implicado en el 5 % de los casos de cáncer de páncreas. No obstante, a los investigadores les resulta difícil identificar los genes responsables;

  • factores ambientales: la Sociedad Nacional Francesa de Gastroenterología menciona un mayor riesgo de cáncer de páncreas debido a la exposición a pesticidas (agricultores, viticultores, etc.) y a metales pesados como el cadmio.