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pérdida de apetito y adelgazamiento;
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ictericia (coloración amarilla): si el tumor se localiza en la cabeza del páncreas, bloquea la evacuación de la bilis del hígado hacia el intestino al comprimir el conducto colédoco. La persona presenta coloración amarilla de la piel y de los ojos, heces claras, orina oscura y, en ocasiones, picazón en todo el cuerpo;
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dolores abdominales intensos: especialmente si el tumor se sitúa en la cola del páncreas. Estos dolores se irradian hacia la espalda y por debajo de las costillas del lado izquierdo.
Causas del cáncer de páncreas
Hasta la fecha, las causas del cáncer de páncreas no han sido claramente determinadas. Sin embargo, se han identificado varios factores de riesgo:
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el tabaquismo: según la Fundación para la Investigación sobre el Cáncer (ARC), fumar triplica el riesgo de desarrollar cáncer de páncreas y está implicado en el 30 % de los casos observados a nivel mundial;
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una alimentación y un peso desequilibrados (sobrepeso, obesidad): una dieta demasiado rica en grasas saturadas y proteínas animales, y pobre en fibra, favorece el sobrepeso y el cáncer de páncreas. Este riesgo aumenta aún más si se suma el sedentarismo;
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el alcoholismo: el consumo elevado y regular de alcohol multiplica el riesgo de pancreatitis crónica (inflamación crónica del páncreas);
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ciertas patologías: la diabetes de tipo 2, según la ARC, duplica el riesgo de cáncer de páncreas. La fibrosis quística también incrementa este riesgo;
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los factores genéticos: siempre según la Fundación para la Investigación sobre el Cáncer, el factor genético está implicado en el 5 % de los casos de cáncer de páncreas. No obstante, a los investigadores les resulta difícil identificar los genes responsables;
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factores ambientales: la Sociedad Nacional Francesa de Gastroenterología menciona un mayor riesgo de cáncer de páncreas debido a la exposición a pesticidas (agricultores, viticultores, etc.) y a metales pesados como el cadmio.
Cáncer de páncreas: ¿cuándo consultar?
Dado que el cáncer de páncreas es asintomático en las primeras fases, cuando aparecen los primeros síntomas la enfermedad suele encontrarse ya en un estadio avanzado. Por ello, no se debe perder más tiempo y es fundamental consultar inmediatamente al médico en caso de pérdida de peso y de apetito anormales, dolores abdominales o ictericia. Se trata de una urgencia médica. La empresa de biotecnología ACOBIOM precisa que la esperanza de vida media tras la detección del cáncer de páncreas es de solo 5 a 6 meses, con una supervivencia a 5 años muy baja (5 %).
Exámenes y diagnóstico: ¿cómo detectar un cáncer de páncreas?
Si durante el examen clínico y la conversación con el paciente el médico sospecha un cáncer de páncreas, dispone de diversas pruebas para confirmar o descartar dicha sospecha:
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la ecografía abdominal: este examen no siempre permite observar claramente el páncreas (aspecto, posibles anomalías), ya que se encuentra situado profundamente en el abdomen. Además, en personas con obesidad puede quedar oculto por el tejido graso;
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el escáner (TAC): es la prueba de referencia para establecer el diagnóstico. Permite detectar, localizar y medir con gran precisión un posible tumor del páncreas, así como comprobar si el cáncer se ha extendido a órganos vecinos (metástasis). A partir de los resultados del escáner, el médico puede determinar si el cáncer es operable o no. El escáner puede completarse con una resonancia magnética (RM);
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la ecoendoscopia: combina la endoscopia y la ecografía. Se introduce una sonda a través de la boca hasta el duodeno, lo que permite realizar una ecografía del páncreas y una biopsia;
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un análisis biológico: se realiza de forma complementaria para evaluar el estado general de salud de la persona.