En el mundo acelerado de hoy, la comida rápida se ha convertido en una opción conveniente para muchas personas.
Desde refrigerios envasados y comidas precocinadas hasta cereales azucarados y refrescos, estos productos suelen estar repletos de azúcares añadidos, grasas no saludables y conservantes.
Si bien ahorra tiempo, consumir regularmente grandes cantidades de comida rápida puede tener consecuencias devastadoras para la salud, que a menudo se pasan por alto.