Por el Dr. Mercola
El alzhéimer no comienza con el olvido, sino con el daño al cuerpo. El cerebro comienza a descomponerse a nivel celular mucho antes de que aparezca la pérdida de memoria. Y una de las causas ocultas de esa destrucción es algo en lo que muchas personas no piensan, y es el hierro.
Cuando el hierro se acumula en el tejido cerebral y reacciona con las grasas y las proteínas, causa estrés oxidativo que destruye las neuronas de adentro hacia afuera. Este proceso que promueve el hierro no solo acompaña al alzhéimer, sino que podría ser lo que lo causa. Un estudio de la Universidad del Sur de California y la Universidad de California en Irvine descubrió una pista importante, y es que las personas con síndrome de Down que desarrollan alzhéimer tienen niveles más elevados de hierro en el cerebro que las personas que solo padecen alzhéimer. 1
Ese exceso de hierro se relaciona con la muerte de células del cerebro, la inflamación y la acumulación temprana de placas dañinas. Si el cuerpo no puede almacenar y regular el hierro de forma segura, el daño se propaga rápido, en especial en las áreas que se relacionan con la memoria y la función ejecutiva. Y una vez que sus defensas antioxidantes se ven abrumadas, queda poco para detener los efectos. Entender cómo y por qué sucede esto posibilita estrategias nuevas, no solo para retrasar el alzhéimer, sino para prevenirlo antes de que se desarrolle.
El exceso de hierro en el cerebro acelera el daño del alzhéimer