Un estudio que se publicó en la revista Alzheimer’s & Dementia, analizó cómo el exceso de hierro en el cerebro promueve la enfermedad de Alzheimer, en especial en las personas con síndrome de Down.2 Los investigadores estudiaron el tejido cerebral de tres grupos, el primero fue de adultos sanos, el segundo fue de adultos con alzhéimer y el tercero fue de adultos con alzhéimer relacionado con el síndrome de Down. Su objetivo fue comprender cómo la acumulación de hierro daña las células cerebrales y provoca que se acumulen proteínas pegajosas llamadas placas amiloides, las cuales se relacionan con el alzhéimer.
• Los niveles de hierro fueron mucho más elevados en las personas con síndrome de Down y alzhéimer: en comparación con los adultos sanos y aquellos solo con alzhéimer, las personas que tenían ambas afecciones tuvieron casi el doble de hierro en una región importante del cerebro que se encarga de la memoria y la toma de decisiones.
Este grupo presentó niveles mucho más elevados de daño debido a que el hierro reacciona con las grasas en las células del cerebro y las descompone. Además, las defensas naturales que protegen las células del cerebro de este tipo de daño estaban debilitadas o faltaban.
• Las enzimas protectoras del cerebro faltaron donde más se necesitaron: el estudio descubrió que las enzimas que suelen reparar el daño a las membranas de las células del cerebro se redujeron hasta en un 70 % en las áreas afectadas. Estas enzimas son importantes, ya que ayudan a prevenir la muerte de células del cerebro provocada por la sobrecarga de hierro.
El glutatión, que es otro compuesto protector, tampoco se produjo de manera correcta. Esto se debe a que la enzima necesaria para producirlo también se redujo hasta en un 60 %. Sin el nivel suficiente de glutatión, las células del cerebro pierden una línea de defensa importante contra el estrés y la oxidación.