Este truco casero cambió mi sonrisa.

  1. Coloca una cucharada pequeña de aceite en la boca.

  2. No lo tragues.

  3. Muévelo lentamente entre los dientes durante 2–3 minutos.

  4. Escúpelo (no en el lavabo, mejor en un papel o basura).

  5. Después cepíllate normalmente.

Eso es todo.


¿Por qué funciona?

Muchas manchas no están dentro del esmalte, sino adheridas sobre la superficie.

El aceite tiene una propiedad especial:
se une a la grasa de la placa bacteriana.

La placa funciona como un pegamento microscópico donde se adhieren:

  • café

  • refrescos

  • tabaco

  • colorantes de alimentos

Al disolver esa película, el esmalte natural vuelve a reflejar la luz mejor.
Por eso los dientes parecen más claros sin haberlos “blanqueado” realmente.

Además, muchas personas notan:

  • aliento más fresco

  • menos sensación áspera en los dientes

  • encías más calmadas


Lo importante

 

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