La fibra de la avena absorbe agua en el estómago y forma una textura espesa. Esto retrasa el vaciado gástrico, por lo que la persona permanece saciada más tiempo.
2. Reduce los antojos de azúcar
Al mantener estable el nivel de glucosa en sangre, evita los picos de energía seguidos de cansancio. Menos picos = menos necesidad de dulces.
3. Mejora la digestión
Activa el tránsito intestinal, combate el estreñimiento y disminuye la inflamación abdominal.
4. Favorece la quema de grasa
Cuando el cuerpo no tiene cambios bruscos de insulina, usa más fácilmente la grasa almacenada como energía.
Cómo hacer correctamente la dieta de la avena
No se trata de comer solo avena todo el día (eso sería poco saludable).
La clave es usarla como base principal de las primeras comidas del día.
Desayuno (el más importante)
– 4 cucharadas de avena en hojuelas
– 1 taza de agua o leche vegetal
– ½ manzana o ½ banana
– Canela al gusto
Cocinar 5 minutos.
Este desayuno mantiene la saciedad durante 4–5 horas.