A muchas personas les cuesta decir “me gustas”.
No por falta de sentimientos, sino por miedo: miedo a perder la amistad, al rechazo o a cambiar la relación. Por eso, cuando alguien siente atracción, normalmente no lo confiesa… lo demuestra.
El interés real casi nunca aparece en palabras.
Aparece en conductas repetidas.
Observa con atención. Si una persona muestra varios de estos comportamientos contigo, no es casualidad.
1. Siempre encuentra una razón para hablar contigo
No necesita un motivo importante. Un mensaje simple, una pregunta pequeña o compartir algo sin relevancia es suficiente. La conversación no es el objetivo… el objetivo eres tú.
2. Su atención cambia cuando tú llegas
Puede estar distraído o serio con todos, pero cuando apareces, su lenguaje corporal cambia. Se endereza, te mira más y presta atención a lo que dices, incluso a cosas sin importancia.
3. Recuerda detalles mínimos de tu vida
Tu comida favorita, algo que dijiste semanas atrás, una fecha que mencionaste solo una vez.
Cuando alguien gusta de ti, tu información se vuelve importante para su mente.
4. Te observa más de lo normal