No es exactamente un dolor de cabeza.
Es una sensación de peso, como si llevaras un casco invisible.
Esto suele aparecer cuando pasas demasiadas horas pensando, preocupándote o resolviendo problemas sin pausas reales.
6. Comes sin hambre real
No tienes apetito… pero buscas algo dulce o pan.
El cerebro cansado pide energía rápida.
Por eso muchas personas comen de noche: no es hambre física, es fatiga mental.
7. No disfrutas cosas que antes te gustaban
Series, fútbol, caminar, conversar…
Nada te emociona igual.
Este es uno de los signos más ignorados:
el cerebro sobrecargado reduce la sensación de placer para ahorrar energía.
8. Suspiras frecuentemente
Este detalle casi nadie lo nota.
Si durante el día haces muchos suspiros profundos sin darte cuenta, tu sistema nervioso está intentando regular el estrés interno.
Es un mecanismo automático del cuerpo.
9. Te sientes cansado desde la mañana
Duermes…
pero te levantas igual de agotado.
No es sueño.
Es que tu mente trabajó toda la noche.
El cuerpo descansó.
El cerebro no.