“Dormiste 8 horas… pero te levantas agotado. La razón no es falta de sueño.”
Una de las cosas más frustrantes es acostarte temprano y aun así despertar peor que cuando te fuiste a dormir.
Te levantas pesado.
Sin energía.
Necesitas café para sentirte normal.
Esto ocurre porque dormir no siempre significa descansar.
El descanso real sucede cuando el cerebro entra en sueño profundo.
Ahí es donde:
-
se reparan las neuronas
-
se equilibran las hormonas
-
baja la inflamación del cuerpo
Pero el estrés, el uso del teléfono por la noche y la ansiedad silenciosa impiden alcanzar ese estado.
Tu cuerpo permanece en alerta toda la noche.
Tu corazón late más rápido de lo normal.
Tu cerebro no se desconecta completamente.
Resultado: pasas horas en la cama, pero tu sistema nervioso nunca se relaja.
Por eso despiertas:
-
con dolor de cabeza
-
con ojeras
-
sin motivación
-
irritado
No necesitas dormir más.
Necesitas dormir mejor.